Si reflexionamos sobre la actitud desvinculada que nos permite definir como «hermoso» un bien que no despierta nuestro deseo, nos daremos cuenta de que hablamos de belleza cuando nos referimos a algo que disfrutamos por lo que es, independientemente de si lo poseemos o no: algo «hermoso» es algo que nos harÃa feliz si fuera nuestro, pero que sigue siendo hermoso incluso si pertenece a alguien más.
por Humberto Eco





















Loading...











