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El libro de las palabrotas
En esta especie de palimpsesto muchas de sus dudas se resolverán, como: ¿los bárbaros son bárbaros porque hacen barbaridades?; el coñac y el brandy, la influenza y la gripe,¿son lo mismo?; ¿los croatas inventaron la corbata o sólo el nombre?; ¿por qué el mariachi, la piñata y el merolico son nombres francés, italiano y suizo, respectivamente, si aluden a cosas tan mexicanas?; los maderos del zaguán, ¿piden pan y son herméticos?; los que están infatuados, ¿buscan amancebarse?; ¿los hipocondriacos ya encontraron la panacea?; ¿cómo se les dice a los que tienen seis dedos en la mano o en el pie? Y más aún: ¿un emolumento es lo que se le da a un furibundo o a un meditabundo? Y, por último, un infante chilango, ¿habla o no habla?
Podrá parecer folklórico, rimbombante o muy bizarro, pero por aquí verá vicios como el onanismo, el chauvinismo, la onicofagia, la falocracia, el ostracismo, y también impíos, oprobios, epifanías, ergástulas y exégesis, cuya definición no nos deja ni cabizbajos ni patidifusos, sino al revés, nos provoca risa, que no es sardónica.
Los cuentachiles, las meretrices, los que echan aguas, los ganapanes, los cenaoscuras, los ombudsmen, los mentecatos, los botarates, los asaltacunas, los majaderos, los trotamundos, los energúmenos, los aguafiestas, los oligrofénicos y los mandamases lo esperan en las páginas de este opíparo libro, donde la palabra es palabrota.
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Está en chino
Las mil y una formas en la que nos expresamos los humanos y las increíblemente numerosas maneras de ver la realidad están en este libro con el que podrá aprenderse todos los latinajos en la tina y miles de maneras de decir «te quiero», además de tener a la mano un pequeño diccionario para sobrevivir en Yucatán y sus primeras lecciones de lunfardo para entender la letra de los tangos. También podrá burlarse de los encabezados de periódicos y reír con los letreros de los camiones, como ése que dice: «materialista, pero no dialéctico». Decirle pompis a las nalgas, salvar las palabras «matapasiones», tener lapsus brutus, caer con las palabras desostasars o ser víctimas de la errata será algo poco probable después de leer este volumen que además le resuelve dudas como el saber cómo se les llama a los originarios de los lugares más recónditos de México y del planeta y por qué los niños se llaman como se llaman, además de hablar de dedonarios, palíndromos onomásticos y muchas otras formas de hablar, rezongar e insultar.
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Pago por ver… y por oír
En este libro usted podrá acercarse o, más bien, echarse un clavado en las diferentes formas del arte, del primero al séptimo, pasando por el barítono, sin dejar atrás el teatro que divierta y haga recordar, y hasta la vida en un cuarteto de cuerdas. Mucho del arte y de lo que hay dentro de él, de las reflexiones de quienes lo hacen —¿qué pensaba el arquitecto Luis Barragán de los jardines que lo circundaban?— y otras cuestiones que rodean la obra artística, como el árbol genealógico de Van Gogh, las caricaturas que en la Segunda Guerra Mundial entretenían a las tropas y los entresijos del grupo de intelectuales ingleses conocido como Bloomsbury, están resumidas en este tomo. Melómanos, cinéfilos, teatreros, aficionados a la ópera y al color, como el del cielo, por ejemplo; o los que con un solo trazo plasman una bella imagen, como el maestro Picasso. Todos ellos, junto con las siete musas —que inspiran a la humanidad— «…y un poco más» —como versa el bolero—, están contenidos en estas páginas que rondan, entran y salen por el arte. Por eso, yo pago por ver, sentir, admirar y oír.
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De lengua me como un plato
De lengua nos hemos comido un plato para catarla y, así, presentarle al lector una buena porción lista para degustarse. Porque la lengua que servimos en este ejemplar, a diferencia de la que en Veracruz se prepara con chiles güeros, nos atañe a todos y nos da identidad. La lengua que nos ocupa es aquella que usamos todos los días, con la que lo mismo proferimos dulzura que asestamos dardos expresivos. Este tomo nos explica cómo está eso de que las lenguas se expanden y las diferencias entre lengua y dialecto, si es que las hay; pero también nos cuenta por qué no nos atrevemos a usar ciertas palabras y de qué lado habla el cerebro. Aquí encontraremos una descripción de las lenguas que se encuentran en peligro de extinción y sabremos más acerca de la única lengua hablada sólo por mujeres: el nushu.
Además, este abundante y delicioso plato ha sido sazonado con mujeres, fuego y cosas peligrosas —todas en una misma categoría—, para que el lector saboree por igual las características del esperanto que las del purépecha o el náhuatl; para que conozca sus derechos y deberes como hablante, pero también para que reconozca el fuero que lo cubre. ¡Buen provecho!
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De chile, de dulce y de manteca
En este libro, el lector se chupará los dedos. Conocerá el comportamiento de los griegos y los romanos en la mesa, sabrá por qué las especias cambiaron la faz del mundo y conocerá el origen de esas materias primas que hacen más apetecible nuestro día a día, desde el chocolate hasta el mate y el aceite de oliva.
Paladeará la leche que sabe y esa otra que se envasa, degustará los quesos más ricos y conocerá su origen. Gozará con las apologías de la cebolla, el cerdo y los caracoles —¡qué antojo!— Humedecerá sus labios y disfrutará de la bouillabaisse —la típica sopa de la Provenza— y de la tortilla de patata. Para maridarlos encontrará absinth, cerveza, whisky, té y vino, de ése que los mexicanos casi no tomamos. Pero, de México este volumen tiene y mucho, de chile, de dulce y de manteca, como los tamales, así como la tradición de la rosca de reyes, el pan de muerto, el pozole, los chiles en nogada y la comida corrida.
Finalmente, como postre ofrecemos ensayos referentes a la cafeína y a las confesiones de adictos irredentos, además de un antigourmet —compendio de pecados culinarios.Dios quiera que este tomo le sea de provecho y desee repetir.
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El libro de los datos inútiles
¿Por qué hacer un libro de Trivia si ésta es tan inútil, trivial, banal, insignificante, insustancial, inocua, prosaica, poco práctica y hasta inepta? Todo lo que se podría traducir como «minucias» o, justamente, «trivialidades»?
No hay un propósito claro del porqué difundir estos temas, pero en Algarabía, y para sus lectores, la Trivia siempre ha sido muy visitada. Podrá ser insulsa y poco edificante, pero gusta y mucho, ya que es ameno y sorprendente saber cómo se cura la cruda en diferentes países, y que existe una colonia llamada Ciudad Alegre en la capital de México, donde las calles tienen nombre de marcas de bebidas alcohólicas; que García es el apellido más común en esta urbe y también que hay más de 27 sitios de nuestro país reconocidos por la unesco como Patrimonio de la Humanidad. Sin duda, quien hurgue en esta recopilación de datos insulsos e intrascendentes encontrará mucha información para amenizar la charla de cualquiera, en cualquier ocasión y en cualquier lugar. Quizá la única utilidad práctica de esta trivia, que, no por efímera, nos deja de gustar.
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La ciencia platicadita
¡EUREKA! ¡EUREKA! Si usted es de los que jamás se atrevieron a disecar una rana en la secundaria o estudió una carrera alejada de las matemáticas para huir de ese temible «coco» y jamás pensó tener los suficientes méritos para consagrar su vida a la ciencia, pero alguna vez sucumbió al inefable encanto del juego de química o del microscopio de juguete, este libro es para usted. Y es que, si vamos a hablar de un concepto que puede ser tan denso y monolítico como el de ciencia, ¿por qué no darle ese giro tan mexicano del diminutivo platicadita para titular esta obra? Aquí, la ciencia se presenta digerida, facilita, lúdica, sabrosa, ligerita y ¡hasta divertida! Leer este ameno libro servirá para enterarse de cuestiones matemáticas —desde la geometría hiperbólica hasta el ahora ubicuo sudoku— , químicas —como la tabla periódica de los elementos—, físicas —la relatividad, la gravedad y la historia del metro… el de medir—, biológicas —¿cuáles son las enfermedades más raras que existen?, ¿qué demonios es eso de la evolución?—, cosmológicas, del cerebro o de la creatividad humana, y conozca un poco más de ciencia, sin el engorro ni el aburrimiento que ésta genera en los no iniciados. Reviva sus impulsos aletargados, ármese de valor y diseque este libro. No se arrepentirá.
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Vida y milagros de…
En este libro desfilarán, sin miramientos, las semblanzas de las colonias tradicionales de la ciudad de México y el sabroso bosquejo de la misma metrópoli, que, como París o Nueva York, ¡nunca duerme! También nos adentraremos en la vida de mujeres memorables, para enterarnos hasta de lo que soñaba nuestra querida Sor Juana y de cómo la hábil Madame de Pompadour le puso «sabor al caldo» a la corte de Luis xv, entre muchas otras hazañas femeninas. En el ámbito literario, se citan maestros del horror, del misterio, de la fantasía y, claro, de la elegancia. ¿Por qué bebía Edgar Allan Poe? ¿Cuál era la debilidad del genio que inventó a Sherlock Holmes? ¿Qué encontró Lewis Carroll cuando se miró al espejo? ¿Cuáles fueron las últimas palabras de Oscar Wilde? Asimismo, incluimos los pormenores de la horrorosa cruda, de un elefante blanco que se convirtió en estufa, del Halloween, de la última noche de Freud en Viena y de las famosas citas de Einstein.
Vidas graciosas, trágicas, inspiradoras; proezas, objetos, palabras mágicas y festividades se entrelazan en este volumen que aunque no pretende santificar a nadie, demuestra que no hace falta ser un santo para realizar milagros.
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